Se rompía la cuerda

piarHacia 1817 la Provincia de Guayana es el eje de operaciones de las fuerzas republicanas para la reconquista del centro del territorio. El General Pablo Morillo y Miguel de La Torre -éste último jefe militar de Angostura y la Vieja Guayana- estaban conscientes de las intenciones del bando patriota, por lo cual enfilaron sus baterías contra el general Manuel Piar. Las fuerzas de La Torre que sumaban unos 1.600 hombres aproximadamente, fueron posicionándose estratégicamente desde el día 4 de abril, por lo que una semana más tarde era inevitable la confrontación. Manuel Piar, quien contaba con unos 2.200 hombres, planteó una maniobra efectiva al colocar a los fusileros y flecheros en primer escalón, los lanceros en el segundo y la caballería en las alas, con la finalidad de ganar más velocidad y ser más contundentes. Al final La Torre se retiró con sólo 5 oficiales y 100 individuos de tropa. El triunfo de Manuel Piar garantizaba el control de la ciudad de Angostura, que para noviembre de ese mismo año se convertiría en la capital provisional de la República.
En aras de desconocer la autoridad de Simón Bolívar y volver sobre la máximas esgrimidas por la Constitución Federal de 1811, Santiago Mariño reunió el 8 de mayo de 1817 en la ciudad cumanesa de Cariaco un congresillo conformado por el Canónigo Madariaga, Luis Brion, Francisco Antonio Zea, Francisco Javier Mayz, Diego Vallenilla, Manuel Isava, Diego Bautista Urbaneja y Manuel Maneiro, entre otros. Manuel Piar fue pieza clave de los conjurados. El poder ejecutivo recayó en la figura de Fernando Rodríguez del Toro. De ellos diría El Hombre de las dificultades que el congresillo había durado “lo que casabe en caldo caliente”. Ya para agosto las aspiraciones autonomistas habían sido desarticuladas.
Si un acontecimiento de la guerra de Independencia venezolana ha suscitado interminables polémicas, ese ha sido el juicio y posterior fusilamiento del general en jefe Manuel Piar, el 16 de octubre de 1817. De acuerdo a los datos suministrados por las comunicaciones entre los oficiales patriotas Juan Francisco Sánchez, José Francisco Bermúdez y Manuel Cedeño, las incomodidades con el general Manuel Piar comenzaron a sentirse en julio de 1817. Su supuesto comentario de separarse de Simón Bolívar, y de constituir un ejército sólo con hombres pardos, para destruir lo que consideraba era el gobierno de los mantuanos, fue el factor detonante. Manuel Piar solicitó al mismo Simón Bolívar un permiso para retirarse y reponerse de problemas de salud, permiso que le fue concedido el 30 de junio de 1817. Acto seguido, decidió partir con el escuadrón de Dragones a su mando y cruzar el río Orinoco para reunirse con el general Santiago Mariño en la provincia de Cumaná. Este hecho fue interpretado como deserción e insubordinación, ya que oficialmente el general Manuel Piar había recibido la orden de presentarse ante El Libertador en el Cuartel General de Casacoima. Se rompía la cuerda.

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