José Leonardo

jlchLa historiografía, como arma fundamental para exaltar la independencia y desaprobar con la colonia, relega a todas aquellas tentativas que no proceden de la nobleza colonial. Si bien no ignora por lo menos subestima, a todos aquellos movimientos de intereses distantes al “círculo de fundadores de la patria”. Acompañar a expediciones, sublevaciones y conspiraciones con el prefijo pre ya le da una connotación de segundo orden a estas iniciativas que no representan a las clases dominantes, además de vetarlas del “momento áureo” de la emancipación.

Es con esta premisa que llamamos la atención sobre la trascendencia histórica de José Leonardo Chirino, zambo libre que capitaneó con José Caridad González en mayo de 1795, en la serranía coriana y zonas adyacentes, la rebelión de negros y mulatos contra los abusos de José Tellería, poderoso comerciante y síndico procurador de la ciudad; Juan Manuel Iturbe, representante de la Intendencia del Ejército y Real Hacienda; y Luis de Bárcenas, Administrador de Aduana del Caujaro; respectivamente. En diciembre de 1796, José Leonardo Chirino fue trasladado a Caracas y tras un juicio, la Real Audiencia lo sentenció a morir. La sentencia de José Leonardo Chirino, decía: “Se le condena a muerte de horca que se ejecutará en la plaza principal de esta capital, donde será arrastrado desde la cárcel Real, y verificada su muerte, se le cortarán la cabeza y las manos y se pondrá aquella en una jaula de fierro sobre un palo de 20 pies de largo en el camino que sale de esta misma ciudad de Coro… las manos serán remitidas a esa misma ciudad de Coro y se clave una en un palo de la propia altura y se fije en la inmediación de la aduana llamada de Caujaro… y la otra en los propios términos en la altura donde fue muerto don José de Tellería”. Exterminar, intimidar y dar escarmientos era una práctica común de los opresores coloniales. Adjudicarle la condición de movimiento “preindependentista” al alzamiento de Chirino de igual manera niega la importancia de un movimiento que abogó por la proscripción de la esclavitud, la igualdad de clases, la eliminación de los privilegios y la derogación de los impuestos de alcabala.

Sobre el polémico asunto de la influencia o no de la Revolución francesa y los principios republicanos el movimiento de Chirino, sea cual sea la verdad histórica, no desmerita el contenido social de la misma en una época en que el sistema hispano daba claras señales de crisis en sus colonias de ultramar. La independencia no es una mentalidad importada, es la respuesta concreta contra la ignominia de la metrópoli y sus agentes procoloniales. De tal modo que considerar al Chirino como una simple insinuación preindependentista, es reforzar la mirada eurocéntrica y clasista que invisibiliza el despertar de una conciencia popular propia proclive a la liberación de cualquier yugo. Pese a ser una manifestación local el pedimento de Chirino es universal y socioreivindicativa.
alexandertorresriarte@gmail.com

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