El comienzo

cucuCartagena de Indias estaba en el ojo de los realistas. En los albores del azaroso año 1813, tan reciente la debacle del primer ensayo republicano, Domingo de Monteverde afinaba sus aperos para lanzarse sobre Nueva Granada. El propósito era reducir hasta el polvo la plaza predilecta del bando revolucionario, ahora en mano de los enemigos del Rey. Era el remate de quien lucía como único vencedor de una contienda incipiente. Para esta delicada misión contaba el colonialista con un millar de hombres que estarían bajo la dirección del curtido oficial Ramón Correa, en ese instante apostado en el Táchira fronterizo. No obstante, en sentido contrario a la acción monárquica desde el territorio vecino Simón Bolívar se aproximaba con la franca intención de recuperar el lar nativo. Era un choque impostergable de fuerzas contrarias en el contexto de una guerra que daba sus primeros pasos. Todo ocurría el 28 de febrero de 1813, y la historiografía lo registra como la Batalla de Cúcuta.

En sus Memorias, el general Daniel Florencio O’Leary recupera una síntesis de la Batalla de Cúcuta expuesta por el mismo Hombre de las dificultades: “…Viendo que nuestros soldados se llenaban de tanto más ardor cuando era mayor el peligro, di orden al coronel Ribas y al resto de las tropas que tomasen al asalto la Villa y el campo. Así lo ejecutaron a pesar del vivo fuego que por todas partes nos llovía, así de artillería como de fusilería, avanzando paso a paso; y cansado ya de 4 horas de combate, entramos a la bayoneta, por habérsenos casi acabado las municiones de caballería. El enemigo sobrecogido en este momento de un terror pánico, se escapó precipitadamente, dejando a nuestro poder plaza, artillería, pertrechos, fusiles, víveres y cuantos efectos pertenecían al gobierno español y sus cómplices. Hemos alcanzado la más completa victoria, apoderándonos de sus fuertes posiciones y de estos floridos valles que ellos oprimían matándoles o hiriéndoles una multitud de soldados y oficiales, inclusive el mismo comandante Correa, que lo han recogido del campo de batalla gravemente herido en la cabeza.”

El tema de la emancipación venezolana muchas ningunea lugares, actores y procesos que en un momento determinado fueron definidores. Parece paradójico que venezolanos y colombianos desconozcamos esa historia común y grandiosa. La historiografía nacional de la Independencia ha obviado el punto de arranque de la Campaña Admirable de 1813: la Batalla de Cúcuta. El encuentro de armas entre patriotas y realistas debemos tenerlo presente como el parto de un líder y estratega militar de estatura continental: Simón Bolívar. En apenas tres horas, 400 revolucionarios se midieron contra 800 realistas, sonriendo la victoria a los primeros. Después del Manifiesto de Cartagena del 15 de diciembre de 1812 la Batalla de Cúcuta, cierra un ciclo de un Simón Bolívar que se apodera del río Magdalena acompañado de constantes triunfos que ya presagian al futuro Libertador.

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