¿El problema es comunicacional?

mediosHace tiempo identificamos un nudo problemático en el tema comunicacional. En general hay consenso en que uno de los problemas de la Revolución Bolivariana es ese. El domingo 11 de septiembre el Presidente Nicolás Maduro presentó la revista de los Clap. El órgano divulgativo de los Consejos locales de abastecimiento y producción fue bautizado como “el eje de la construcción de un movimiento comunicacional”. A su vez se afirmó que “el hecho comunicacional es el centro de batalla que hay que ganar con todas las acciones de gobierno”. Este acto es una buena excusa para preguntarse si efectivamente eso es así. ¿El hecho comunicacional es el centro de la batalla?
En los últimos años el conflicto social ha recibido distintas denominaciones desde el enfoque de los nuevos métodos de intervención extranjera. Si antes fue la “guerra de cuarta generación” ahora se trata de la “guerra no convencional”. Términos tomados de la doctrina militar norteamericana. En ese contexto ¿Dónde queda la lucha de clases? Parece que simplemente se cambia el nombre a las cosas, confundiendo y desgastando el discurso político. La lucha de clases expresa el conflicto histórico entre quienes poseen los medios de producción y quienes lo único que tienen es su fuerza de trabajo.
¿El núcleo de esa lucha es comunicacional? La visión que existe sobre los Clap nos permite adelantar una respuesta. La idea de un consejo local remite directamente a un hecho organizativo y no asistencial. Deberían ser espacios de participación comunitaria para resolver determinados problemas. En este caso el abastecimiento y la producción de alimentos. Una nueva expresión de la democracia participativa y protagónica en el campo económico. Quien desea recibir la bolsa de productos debe participar en la conformación del consejo. Los comités locales de abastecimiento y producción no caen del cielo, se deben conformar.
Queda claro que lo anterior es el deber ser. Ahora, en general la mayoría entiende los Clap como la entrega de una bolsa, como un acto asistencial. Se habla de que llega el Clap cuando se recibe la bolsa, o se denomina a la bolsa misma como Clap. Lo que debería ser la expresión de una práctica y del buen funcionamiento del comité de abastecimiento se ve como un hecho aislado, como un acto de gobierno. ¿No ha fortalecido el gobierno esta visión? La práctica en torno a la entrega de las bolsas, en muchos casos se lleva a cabo de manera aislada a la conformación de los consejos. ¿Se trata de un problema comunicacional?
No parece que la confusión se resuelva con revistas, programas de televisión o canciones. Por más honesto que sea el trabajo de quienes impulsan esos esfuerzos. Sólo se comprende lo que se hace. La conformación de los comités en todo el territorio nacional es la única manera de entender que se trata de una forma de organización. Pero si lo que se ha hecho a nivel práctico es entregar la bolsa y es lo que se ha reflejado en los medios, no se pueden pedir peras al olmo. Si la mayoría de la gente asocia los Clap con la llegada de una bolsa, que no le llega o no llega a tiempo, es válido que se pregunten ¿Cómo una revista va a hacer que llegue mi bolsa de manera eficiente?
La eficiencia en el abastecimiento de los alimentos a través de la conformación de los comités locales de abastecimiento y producción sólo se logra desde la práctica, con organización y una estructura clara. No faltará quien salte a decir que el sistema no funciona y enumere una larga lista de fallas. Sin embargo, es la práctica la que permite identificar esos errores y resolverlos. El gobierno tiene la obligación de explicar cómo se conforman los comités y acompañar en esa conformación. El núcleo del problema, el centro de batalla es práctico y no comunicacional. Sin una práctica concreta que apunte a la solución de los problemas no hay nada que comunicar. Este ejemplo ilustra una orientación básica para todos los asuntos, donde la práctica transformadora es el contenido de cualquier política comunicacional. De lo contrario, se construyen castillos en el aire.

 

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